La tensión se apoderó del Senado durante una sesión de la Comisión de Constitución. Un cruce de palabras entre el senador Iber Maraví y el ministro del Interior, César Astudillo, escaló hasta obligar a suspender temporalmente el debate.
El incidente ocurrió el sábado 10 de octubre, mientras los integrantes de la comisión evaluaban el pedido de facultades legislativas presentado por el Ejecutivo. La discusión se prolongó durante varios minutos y terminó involucrando a otros representantes del Gobierno y del Parlamento.
¿Cómo comenzó el enfrentamiento entre Iber Maraví y César Astudillo?
El conflicto se inició durante la intervención de la senadora Ruth Luque, de Ahora Nación. La legisladora cuestionó la exposición del ministro del Interior y sostuvo que parecía tener miedo de impulsar una reforma policial profunda.
Astudillo respondió a sus declaraciones y pidió que se retiraran esas expresiones. Su reacción provocó la intervención de Iber Maraví, de Juntos por el Perú, quien reclamó al presidente de la comisión, Carlos Mesía, que pusiera orden y llamara la atención al ministro.
El intercambio subió de tono. Maraví cuestionó la intervención de Astudillo, mientras el titular del Interior respondió a los reclamos del senador.
Ante el aumento de la tensión, Mesía decidió suspender la sesión para intentar recuperar el orden.
La discusión continuó durante el receso
La pausa no puso fin al enfrentamiento. Según el reporte de El Comercio, los reproches continuaron incluso después de que se apagaran los micrófonos.
El ministro de Justicia, Ernesto Álvarez, también intervino en la discusión. Poco después, el senador Francisco Calisto Giampietri, de Renovación Popular, encaró a Maraví.
Durante ese intercambio, Calisto le dijo que podían resolver el conflicto fuera del recinto. Otros legisladores intervinieron para evitar que la situación escalara aún más.
Maraví rechazó posteriormente la actitud de Calisto y calificó de grave el desafío que, según su versión, recibió durante el incidente.
Las reacciones tras el altercado en el Senado
El enfrentamiento generó reacciones entre representantes políticos. El presidente del Congreso, Miguel Torres, cuestionó los insultos y agravios durante las sesiones parlamentarias.
A través de un mensaje en redes sociales, sostuvo que ningún senador tiene licencia para insultar a un funcionario invitado al Parlamento. También pidió que las discrepancias políticas se mantengan dentro de un marco de respeto.
Por su parte, Ruth Luque negó haber faltado el respeto al ministro del Interior. La senadora defendió sus declaraciones y señaló que su cuestionamiento estaba dirigido a la necesidad de una reforma policial.
El debate sobre las facultades legislativas quedó en segundo plano
La sesión tenía como objetivo revisar el pedido del Ejecutivo para legislar sobre materias vinculadas con la seguridad ciudadana y otras áreas incluidas en la propuesta.
Tras la suspensión temporal, la comisión retomó sus labores y continuó con las exposiciones y preguntas a los representantes del Gobierno.
El episodio, sin embargo, puso el foco en el enfrentamiento entre legisladores y ministros, en una jornada en la que se debía avanzar en la evaluación de las facultades solicitadas por el Ejecutivo.



































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